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CAME

noviembre 21, 2021 Modificado el 01/02/2022 por Aitor Munarriz
came

El análisis CAME supone una ventaja excepcional y necesaria tras haber concluido la realización del análisis DAFO. Las conclusiones que habremos obtenido de este gran estudio no siempre son puestas en práctica, por lo que carece de sentido si no ponemos la guinda final realizando el CAME.

Con esta potente herramienta tendremos en nuestro poder la posibilidad de tomar todas las referencias y datos obtenidos previamente con las conclusiones del DAFO y determinar concretamente las estrategias correctas y oportunas según los intereses de nuestra empresa.

Dicho en otras palabras, el CAME nos ayudará y orientará para aplicar las decisiones correctas en función de nuestras necesidades y características. De esta forma, podremos asegurarnos de seguir avanzando y creciendo con la empresa.

¿Qué significa CAME?

Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar, estas son las definiciones de las palabras que dan forma a este término tan interesante y empleado en el mundo empresarial. Son acciones que se pueden aplicar a todos los factores que se han ido identificando tras haber completado el DAFO.

Su significado, por definición, nos deja bastante clara cuál es su finalidad y qué aspectos ataca de la empresa. A nivel general, se trata de una herramienta realmente interesante si lo que pretendemos es llevar a la práctica todo aquello que detectamos previamente.

Aunque más adelante desarrollaremos este razonamiento, el análisis CAME no es un proceso que se deba ejecutar de una sola vez, ya que implica un consumo alto de recursos que no todas las empresas pueden asumir.

En las grandes corporaciones, el CAME es un proceso que se lleva a cabo por plantillas enteras de trabajadores que pasan sus jornadas laborales tratando de reunir y determinar todas las conclusiones que han ido recogiendo de estudios anteriores, como el ya mencionado DAFO.

Para qué sirve el CAME

Con estas conclusiones, el objetivo del CAME pasa por los siguientes puntos, cada cuál más interesante y necesario para mantener la estabilidad de la empresa.

  • Corrección de las debilidades internas de la empresa.
  • Enfrentarse a los retos y amenazas externas del mercado.
  • Reforzar y mantener las fortalezas de la empresa.
  • Aprovechar las oportunidades ya identificadas previamente.

Con estas 4 bases principales sobre las que se sustenta el análisis CAME, podremos tomar la iniciativa y centrarnos en ellas. Recordemos que ya habíamos identificado todas ellas previamente, por lo que aquí tendremos que ejecutarlas.

Sin embargo, como en todo análisis y proceso para comprender y perfeccionar la empresa, resulta tremendamente inviable tratar de tomar todos estos puntos a la vez y buscarles la solución. Es mejor dividir los objetivos y abordarlos uno a uno.

Además, cabe recordar que todas estas acciones requieren de un tiempo y recursos que quizá la empresa no dispone, por eso es fundamental abordarlos de una forma en la que sí sea posible, aunque ello nos lleve más tiempo.

¿Cómo se hace el CAME?

La exposición de los datos y posterior ejecución de las acciones viene organizada de una forma en la que el análisis se divide en secciones y estrategias, apartados donde se diferencia claramente el objetivo que vamos a tratar.

Aunque no todas las organizaciones toman al pie de la letra todos y cada uno de estos bloques, aquí tienes una recopilación de las principales estrategias que cualquier empresa puede tomar en función de sus necesidades:

  • Estrategias ofensivas. En esta sección, también denominadas como acciones de ataque y posicionamiento, tendremos la tarea de centrarnos en explotar todos los factores relacionados con las fortalezas que posee la empresa, así como el aprovechamiento de las oportunidades que el mercado ofrece.
  • Estrategias de supervivencia. En este bloque incluiremos el análisis obtenido de las conclusiones relacionadas con las amenazas existentes en el sector. Desde las tendencias de la sociedad hasta las empresas que amenazan con desbancarnos creativamente. Definiremos qué podemos hacer para evitar sufrirlas.
  • Estrategias defensivas. Aquí aprovecharemos las fortalezas y oportunidades para definir qué acciones tomar de cara a preservar nuestra posición actual.
  • Estrategias de reorientación. Quizá sea momento de cambiar de rumbo tras haber contemplado la información obtenida del DAFO, por lo que en este apartado recogeremos las posibles acciones a tomar para cambiar de estrategia y retomar el pulso al mercado.

En función de las características de nuestra empresa, daremos más importancia a un bloque que a otro, ya que no podemos olvidarnos de la necesidad de dividir las tareas y el análisis en secciones que sean asumibles por la empresa.

Solo el empresario es el conocedor de la situación que atraviesa la empresa, por lo que podrás determinar qué opción es la más eficaz para realizar el CAME en perfectas condiciones.