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Renta fija sostenible, tipos de bonos y clasificación

septiembre 30, 2022 Modificado el 17/10/2022 por Aitor Munarriz
fondos de renta fija sostenible

La renta fija sostenible es aquella que se basa en criterios socialmente responsable (ISR) lleva años desarrollándose en el mundo, pero no ha sido hasta el último año, marcado por el COVID-19, cuando ha dejado de ser algo puramente europeo a convertirse en un asunto global.

Ese auge de la ISR se ha producido al calor del aumento de la regulación, pero también ante el incremento de la demanda de los inversores que se nota en los flujos que están recibiendo los fondos con criterios sostenibles.

Según uno de los últimos informes publicados al respecto por parte de Morningstar (Global Sustainable Fund Flows Q1 2021), los activos de los fondos sostenibles a nivel mundial han aumentado un 19%, hasta rozar los 2 billones de dólares a finales del primer trimestre de 2021.

Si bien gran parte de ese patrimonio, sigue concentrado en productos más enfocados a la renta variable, en los últimos años la cuota de mercado que han conseguido los fondos de renta fija sostenible ha ido en ascenso.

El mercado más activo en lo que a inversión centrada en factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG por sus siglas en inglés) se refiere: Europa, que ha captado en el primer trimestre de 2021 el 79% de todos los flujos.

Los flujos aguantan mejor en fondos de renta fija sostenible

En el Viejo Continente, los flujos hacia los fondos de renta fija ascendieron a 28.000 millones de euros. La cifra no solo es superior a los 27.600 millones de euros que entraron en fondos de renta fija no sostenibles en el mismo periodo, sino que además ha sido muy constante incluso en los peores momentos de mercado.

De hecho, los fondos de renta fija sostenible siguieron registrando flujos netos positivos durante todo el primer trimestre, incluso cuando sus homólogos convencionales registraron salidas (de 7.100 millones de euros) en marzo. Por su parte, los fondos de asignación sostenible atrajeron un 44% más de dinero (4.800 millones de euros) que sus homólogos durante el periodo analizado.

Este aumento del interés hacia la renta fija sostenible se ha notado también en que cada vez son más las gestoras que optan por aumentar su gama de fondos en esta clase de activo. El año 2020 marcó un récord, con un total de 532 nuevos fondos sostenibles que llegaron a las estanterías, cerca del 30% de los nuevos productos invertían en activos de renta fija.

Renta fija sostenible, ¿Moda o realidad?

Las causas que explican esta mayoría de edad de la renta fija sostenible son varias, pero sobre todo obedecen a que la renta fija sostenible es una clara ganadora ya no solo del aumento de la regulación que se está llevando cabo sobre inversión ESG a nivel general. T

También al hecho de que la financiación sostenible se ha convertido en algo imprescindible en los programas de recuperación económica que se han aprobado para hacer frente a la crisis del COVID-19.

Según Moody’s la emisión de bonos sostenibles alcanzará un récord de 650.000 millones de dólares en 2021, lo que supone un aumento del 32% respecto a los 491.000 millones emitidos en 2020. La agencia de calificación prevé 375.000 millones de dólares en bonos verdes, 150.000 millones en bonos sociales y 125.000 millones en bonos de sostenibilidad en 2021.

Los bonos sostenibles podrían representar entre el 8 y el 10% del total de la emisión mundial de bonos en 2021, después de representar el 5,5% del total de las emisiones en 2020.

¿Qué son los bonos sociales y en qué se diferencian de otros bonos sostenibles?

La sostenibilidad ha pasado de ser una inversión de nicho a convertirse en una tendencia transversal cada vez más presente en las carteras de los inversores.

En este terreno, la renta fija tiene múltiples facetas y un futuro prometedor.

Bonos sociales:

De acuerdo a la definición que ofrece la International Capital Market Association (ICMA), los bonos sociales son cualquier tipo de instrumento de deuda donde los ingresos se aplicarán exclusivamente a financiar o a refinanciar parcial o totalmente proyectos sociales nuevos o existentes elegibles y que están alineados con los cuatro componentes centrales de los Principios de los Bonos Sociales (PBS).

Los PBS son guías voluntarias que recomiendan transparencia y divulgación y promueven integridad en el desarrollo del mercado de bonos sociales al aclarar el enfoque para la emisión de un bono social. En otras palabras, buscan promover la honestidad de este mercado a través de una serie de pautas en términos de reporting y transparencia.

ICMA define cuatro características fundamentales que toda emisión de bonos sociales debe tener:

  1. Uso de los fondos: la utilización de los ingresos del bono para Proyectos Sociales;
  2. Proceso para la Evaluación y Selección de Proyectos: el emisor debe comunicar claramente a los inversores los objetivos, el proceso y criterios de elegibilidad;
  3. Administración de los fondos: control en la asignación de fondos recaudados por los bonos sociales;
  4. Informes: los emisores deben hacer, y mantener, fácilmente disponible, información actualizada sobre el uso de los fondos, que debe ser actualizada anualmente hasta la asignación total y de manera oportuna en el caso de desarrollos materiales.

Ejemplos aplicados a la vida real:

En este ámbito cabría la construcción de un colegio o de un hospital, la puesta en marcha de un proyecto de inclusión financiera o la financiación de un programa para mejorar la calidad de vida de las personas de la tercera edad.

La Comisión Europea ha optado por la modalidad de bonos sociales para financiar su programa SURE, que contribuirá a aliviar el gasto de los estados miembros en regímenes de protección del empleo.

Bonos Verdes

Los bonos verdes son emisiones cuyo único objetivo es la financiación de proyectos o actividades verdes relacionadas con el cuidado del medioambiente o la lucha contra el cambio climático. 

Es decir, los fondos recaudados a través de estos bonos deben ir necesariamente destinados a la financiación de proyectos que contribuyan positivamente a la conservación del medioambiente. 

Estos instrumentos están regulados por los Principios de Bonos Verdes (GBP, por sus siglas en inglés) que, al igual que ocurre con los bonos sociales, buscan promover la integridad de este mercado a través de una serie de pautas en términos de reporting y transparencia.

Bonos ligados a la sostenibilidad

Según la International Capital Markets Association (ICMA), los bonos ligados a la sostenibilidad (SLB, en sus siglas en inglés) son cualquier tipo de instrumento de renta fija cuyas características financieras estén ligadas a la consecución de unos objetivos de sostenibilidad predefinidos.

Además, ICMA define cinco características fundamentales que toda emisión de bonos ligados a sostenibilidad debe tener:

  1. Selección de indicadores que evaluarán el desempeño en sostenibilidad (Key Performance Indicators), Objetivos para dichos indicadores (Sustainability Performance Targets),
  2. Características del bono
  3. Cómo se realizará el reporting
  4. Verificación externa de la consecución de los objetivos. Si el objetivo de sostenibilidad especificado en la emisión no se cumple, el emisor paga el cupón inicial acordado más un diferencial. Si, por el contrario, el emisor cumple con el compromiso de sostenibilidad especificado, se mantiene el cupón inicial.

La primera emisión de este tipo de bonos fue lanzada en septiembre de 2019 por el grupo italiano Enel: la compañía vinculaba el cupón de la emisión con el objetivo de que, al menos, un 55% de su capacidad instalada de energía en 2021 proviniese de energías renovables.

Bonos Sostenibles

Estas emisiones están alineadas tanto con los Principios de los Bonos Verdes como con los Principios de los Bonos Sociales.

En este sentido, no sorprende que estos bonos se definan como aquellas emisiones cuyo único objetivo es financiar proyectos de carácter verde y/o social.

El principal motivo que subyace para la creación de esta nueva categoría es que existen ciertos proyectos en el ámbito social que pueden llevar aparejados beneficios medioambientales y viceversa.

Bonos de transición

Estas emisiones tienen como objetivo financiar actividades que contribuyan de manera positiva a la transición climática, sin necesidad de cumplir técnicamente con los Principios de los Bonos Verdes.

Bonos ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Estos bonos vinculan el pago del cupón a la evolución de un índice de renta variable compuesto por empresas que contribuyen positivamente a la consecución de los ODS marcados por las Naciones Unidas.

Ejemplos de empresas que emiten bonos sociales

Iberdrola: Alineado con el ODS 7: garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna. Meta 7.2 de los ODS: de aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas.

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