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Inversión en infraestructuras

octubre 3, 2022 Modificado el 06/10/2022 por Aitor Munarriz
invertir en infraestructuras

La inversión en infraestructuras es necesaria para dar unos servicios de calidad necesarios para los ciudadanos, generalmente los estados han sido sus principales inversores. En la actualidad, la apertura de este mercado a inversores privados es cada vez mayor. Ayuda a la creación y mejora de los servicios públicos como carreteras, aeropuertos, conectividad, salud, etc.

Características de la inversión en infraestructuras

  1. Demanda inelástica: Desde la perspectiva del inversor, si las estructuras se mantienen y gestionan, una demanda relativamente inelástica de los activos y servicios es muy ventajosa; la regulación y los altos costes de los activos crean significativas barreras de entrada, lo que otorga al proveedor de los servicios una fuerte posición competitiva.
  2. Regulación antimonopolística: La regulación, por el contrario, disuade el comportamiento monopolístico adverso desde la perspectiva pública. Los costes de mantenimiento, reposición de activos y operativos se tienen en cuenta en la fijación de precios de los servicios.
  3. Flujos de caja estables: Los inversores esperan que estos activos generen flujos de efectivo estables a largo plazo que se ajusten al crecimiento económico y la inflación. Unas estructuras contractuales bien definidas, contribuyen a dicha estabilidad.
  4. Elevada inversión de capital: Estos aspectos estructurales permiten niveles de apalancamiento relativamente altos, lo que es particularmente importante para la financiación, dada la elevada inversión de capital inicial. 
  5. Riesgos definidos: El apalancamiento mejora los rendimientos de los inversores y, dado que la deuda suele emitirse sin la garantía del propio activo real, la exposición de los inversores a su inversión está limitada.
  6. Criterios Medioambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo: Un tema cada vez más importante de la inversión en infraestructura es la incorporación de criterios ESG, ya sea mediante la aplicación de tecnología, la consideración del impacto del proyecto en el entorno circundante o los elementos derivados de las relaciones comerciales y el enfoque de gobernanza.

Evolución de la inversión en infraestructuras

Las asignaciones para inversiones en infraestructura han aumentado no solo debido al creciente interés de los inversores (crecimiento del lado de la demanda), sino también porque los gobiernos brindan más oportunidades de inversión (crecimiento del lado de la oferta) a medida que amplían la privatización de los servicios.

A finales de 2019, los fondos de infraestructura global habían recaudado más de 98.000 millones de dólares para proyectos de infraestructura, un aumento interanual de aproximadamente el 15% y frente a los 30.000 millones dólares de 2012, lo que refleja un mercado en crecimiento.

De hecho, Global Infrastructure Hub (una iniciativa del G-20) y Oxford Economics, prevén un déficit de inversión en infraestructura de 15 billones de dólares estadounidenses en 2040.

Por otra parte, se requerirán otros 3,5 billones para 2030, a fin de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para la electricidad y el agua.

Categorías de la inversión en infraestructuras

Las inversiones en infraestructura se clasifican con frecuencia en función de los activos subyacentesClasificación según el tipo de activo subyacente:

La categorización más utilizada organiza las inversiones en activos de infraestructura económica y social.

Los activos de infraestructura económica respaldan la actividad económica e incluyen tres tipos generales de activos: activos de transporte, activos de tecnología de la información y la comunicación (TIC) y activos de servicios públicos y energía.

  1. Los activos de transporte incluyen carreteras, puentes, túneles, aeropuertos, puertos y sistemas ferroviarios urbanos e interurbanos. Los ingresos generalmente estarán vinculados a la demanda en función de las tasas en aeropuertos y puertos, peajes y tarifas ferroviarias. Estos ingresos están sujetos a riesgo de mercado.
  2. Los activos de TIC incluyen infraestructura que almacena y transmite información o datos, como torres de telecomunicaciones y centros de datos.
  3. Los activos de servicios públicos y energía generan energía y producen agua potablealmacenan y distribuyen gas, agua y electricidad; y tratan los residuos sólidos.

Los activos de infraestructura social están dirigidos a las actividades humanas e incluyen activos tales como instalaciones educativas, de atención médica o de vivienda social.

No obstante, los servicios que se ofrecen a través de esas instalaciones, ya sean médicos o educativos, los suele prestar el sector público o un proveedor de servicios privado contratado por el sector público.

Clasificación según la etapa de desarrollo del activo subyacente

Podemos clasificarlos en:

  • Activos de nueva construcción:

La inversión en activos de infraestructura de nueva construcción se conoce como inversión greenfield. La intención del inversor puede ser arrendar o vender los activos al gobierno después de la construcción o bien mantener y gestionar los activos a largo plazo.

  • Activos de infraestructuras existentes

La inversión en activos de infraestructura existentes se denomina inversión brownfield. Por lo general, el historial financiero y operativo de los activos está disponible.

Los inversores brownfield pueden ser inversores estratégicos que se especializan en la gestión de los activos subyacentes, pero particularmente en el caso de las privatizaciones, habrá inversores financieros que se centren en los rendimientos estables a largo plazo.

Formas de invertir en infraestructuras

Las inversiones en infraestructura toman una variedad de formas. La elección afecta tanto a la liquidez como al flujo de efectivo.

  • Inversión directa:

Invertir directamente en los activos subyacentes otorga el control y la oportunidad de capturar el valor total. Sin embargo, implica una gran inversión y genera riesgos de concentración y liquidez, al tiempo que los activos deben administrarse y mantenerse. 

Por lo tanto, la inversión directa a menudo es realizada por consorcios, formados por socios estratégicos que están mejor posicionados para gestionar ciertos riesgos (por ejemplo, operativos) y por otros inversores financieros/institucionales, que limitan el riesgo de concentración individual.

  • Inversión indirecta

La mayoría de los inversores invierten indirectamente a través de diversos vehículos de inversión que incluyen: 

  • Fondos de infraestructura (que tienen una estructura similar a los fondos de capital privado y pueden ser cerrados o abiertos).
  • ETF de infraestructuras.
  • Acciones de empresas de infraestructuras. 

Características de riesgo y rentabilidad

Las inversiones en infraestructura de menor riesgo tienen flujos de efectivo más estables y mayores índices de pago de dividendos. Sin embargo, por lo general disfrutan de menos oportunidades de crecimiento y menores rendimientos esperados.

Por ejemplo, un vehículo con una inversión en un activo brownfield que se arrienda a un gobierno representa una inversión en infraestructura de bajo riesgo, al igual que una inversión en activos con un historial de flujos de efectivo constantes, como ciertas autopistas de peaje. 

Por el contrario, una inversión en un fondo que está construyendo una nueva planta de energía sin ningún historial operativo (una inversión totalmente nueva) es más arriesgada.

Existen además otros riesgos que debemos tener en cuenta. Así, por ejemplo, existe el riesgo de que los ingresos de infraestructura se desvíen significativamente de las expectativas. Por su parte, el apalancamiento crea un riesgo financiero,  y el riesgo operativo y el riesgo de construcción están siempre presentes.

En cuanto al riesgo regulatorio, debido a que los proyectos involucran servicios esenciales, los gobiernos suelen regular las inversiones con restricciones sobre la venta de los activos subyacentes, sobre las operaciones y la calidad del servicio, y sobre los precios y márgenes de beneficio.

La inversión en infraestructura global introduce incertidumbre adicional, como el riesgo de tipo de cambio, el riesgo político y el riesgo de repatriación de ganancias.

Por lo tanto, el gestor del fondo debe asegurarse de que estos riesgos se gestionen y mitiguen adecuadamente a través de seguros, instrumentos financieros y cualquier otro mecanismo disponible.

¿Cómo gestionar los principales riesgos de la inversión en infraestructuras?

Vamos a ver a continuación diversos riesgos de la inversión en infraestructuras y qué estrategias de gestiónese llevan a cabo para minimizarlos. 

  1. Riesgo de demanda o de volumen. Estructurar contratos sobre la base “take or pay”, donde los pagos se basan en la disponibilidad en lugar de la demanda efectiva de un activo.
  2. Riesgo operacional. Firmar contratos de gestión y mantenimiento con proveedores acreditados y experimentados que reciben incentivos para cumplir o superar los estándares mínimos de desempeño contractual a través de una estructura de incentivos apropiada.
  3. Riesgo de construcción. Firmar contratos de precio fijo con fecha determinada con contratistas acreditados y experimentados para minimizar los sobrecostes y retrasos en la construcción.
  4. Riesgos financieros y de tipos de interés. Contratar swaps de tipos de interés.
  5. Riesgo regulatorio. Si la regulación es por contrato, garantizar disposiciones claras e inequívocas que rijan dichos riesgos; si la regulación es definida y aplicada por un organismo regulador, asegurar antes de la firma que puede cumplirse con la misma.
  6. Riesgos políticos. Relevantes sobre todo en proyectos de infraestructura en países en desarrollo. Contratar seguros de riesgo político, para eventos como expropiaciones, multas o defaults de deuda soberana.
  7. Riesgo de divisa. Asegurarse de que el acuerdo incorpora mecanismos apropiados para permitir un ajuste de tarifas cuando haya fluctuaciones significativas en el tipo de cambio. También son muy utilizados los forwards de divisa.
  8. Riesgo de repatriación de beneficios. Garantizarse de que el acuerdo incorpora los mecanismos apropiados para permitir un ajuste de tarifas y/u otra compensación cuando haya cambios significativos en las leyes o reglamentos que afecten la repatriación de ganancias.

Rendimiento de la inversión en infraestructuras

Como en cualquier tipo de inversión, los rendimientos, por supuesto, dependen del perfil de riesgo de la inversión. 

Aunque las distintas infraestructuras suelen encuadrarse en un perfil de riesgo determinado, los rendimientos pueden variar a nivel de inversión/activo individual dependiendo de sus características específicas.

  • Perfil de riesgo alto:

Los proyectos de mayor riesgo son los greenfield, totalmente nuevos y sin garantías de demanda al finalizar el proyecto. Estos proyectos están sujetos, por ejemplo, a precios variables de la electricidad, tráfico incierto en las carreteras o autopistas y tráfico portuario. Pueden estar ubicados tanto en países desarrollados como emergentes. El potencial de apreciación de capital es muy alto y los rendimientos objetivo anuales alcanzan un mínimo del 14%.

  • Perfil de riesgo medio

Principalmente activos brownfield (con algunos requerimientos de inversión de capital) y algunos activos greenfield, con riesgos de construcción y de demanda limitados. Se ubican principalmente en países de la OCDE y su rendimiento viene tanto por la apreciación de capital como por la renta periódica que aportan. La rentabilidad total de la inversión oscila entre el 10% y el 12% anual.

  • Perfil de riesgo bajo

Activos brownfield con riesgos muy limitados, por ejemplo, infraestructuras totalmente construidas, que cuenten con ingresos regulados. Estos proyectos están ubicados en los países desarrollados más estables y su rentabilidad está muy sesgada a las rentas, sin muchas oportunidades de apreciación del capital. Su rendimiento promedio oscila entre el 6% y el 8% anual.

La mayoría de los fondos de infraestructura gravitan hacia los perfiles de riesgo medio y bajo. Los rendimientos anuales han sido de alrededor del 10% desde 2016.

En resumen, las inversiones en infraestructura generalmente brindan a los inversores un crecimiento del capital y distribuciones de efectivo estables y a largo plazo, de acuerdo con los riesgos asumidos, y estos riesgos tienden a estar relativamente bien definidos.

Inversión en infraestructuras dentro de la gestión de carteras

En el contexto de la asignación de activos para una cartera, los inversores pueden categorizar una clase de activos en función del papel que se espera que desempeñe en la cartera total. Los roles y su importancia relativa variarán entre los inversores, pero es común identificar los siguientes roles funcionales:

  1. Crecimiento del capital: La prioridad principal para las carteras con un horizonte temporal a largo plazo y un objetivo de rendimiento relativamente alto. Por lo general, las inversiones en infraestructuras de perfil de riesgo alto cumplirían perfectamente con esta función.
  2. Generación de rentas: los vehículos de infraestructuras de perfil de riesgo medio y bajo son capaces de generar un flujo de efectivo razonablemente constante para los inversores.
  3. Diversificación del riesgo: En el caso de una cartera orientada a la renta variable, los inversores pueden buscar activos que diversifiquen el riesgo dominante de las acciones. Las inversiones en infraestructuras pueden encajar aquí. Esta parte la desarrollaremos más en profundidad ahora.
  4. Seguridad: Ciertas clases de activos pueden desempeñar el papel de refugio cuando la mayoría de los activos de riesgo sufren. Algunas inversiones brownfield de riesgo bajo podrían desempeñar tales funciones.

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