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Los riesgos empresariales, clasificación y ejemplos

octubre 3, 2022 Modificado el 16/11/2022 por Aitor Munarriz
riesgos empresariales

Toda actividad empresarial se enfrenta a un riesgo, muchas veces, definido como la incertidumbre que surge durante la consecución de un objetivo concreto. Si queremos diferenciar entre incertidumbre y riesgo, se podría decir que el riesgo es medible mientras que la incertidumbre no.

¿Qué son los riesgos empresariales?

Aunque existen muchas definiciones, podríamos decir que el riesgo es la posibilidad de que el resultado de una actividad sea peor del esperado, cuando se tomó la decisión de llevarla a cabo.

En una empresa, pueden surgir circunstancias adversas que impidan el normal funcionamiento de sus operaciones y esto le puede ocasionar una pérdida económica.

Para hacer frente a los posibles riesgos de una forma efectiva, es necesario desarrollar e implementar un marco de trabajo para poder identificarlos, analizarlos y controlarlos.

Diagnosticar, analizar y tratar los riesgos que provienen de cambios, tanto internos como externos, es una forma de evitar ser sorprendidos por circunstancias adversas que puedan provocar una pérdida económica a la empresa y que le pueda afectar gravemente a su solvencia financiera.

Beneficios de una adecuada gestión de riesgos

La gestión de riesgos empresariales proporciona a la alta dirección de una empresa o a cualquier inversor de ésta, la seguridad de que los riesgos críticos a los que se enfrenta una empresa, tanto a nivel estratégico como operativo, se han identificado y se están gestionando de forma adecuada. 

Los beneficios a nivel de empresa que proporciona una buena gestión de dichos riesgos son numerosos, entre los que cabe destacar:  

  1. Proporciona a los órganos de gobierno y dirección de la empresa información necesaria para poder identificar las vulnerabilidades o puntos débiles del negocio en algunas situaciones concretas que pueda atravesar la empresa en un futuro. Además, permite una identificación adecuada de los riesgos, fomentando una cultura de prevención dentro de la empresa.
  2. Proporciona información sobre las áreas que reclaman una asignación de recursos para reducir la exposición al riesgo detectado.
  3. Incrementa la trasparencia de la información que reciben los inversores, incrementando la confianza de ellos y de otros grupos de interés.
  4. Identifica las deficiencias operacionales y financieras que pueden traducirse en pérdidas económicas para la empresa.
  5. Ayuda a fortalecer el sistema de control interno de la empresa y mejora el gobierno corporativo de ésta.

Clasificación de riesgos empresariales según actividad y origen

Los riesgos empresariales se pueden clasificar según el tipo de actividad, su origen o en función de su naturaleza. Así, según el tipo de actividad podemos encontrar los riesgos sistemáticos y los riesgos no sistemáticos.

Los riesgos sistemáticos, también conocidos como riesgos de mercado o riesgos no diversificables, hacen referencia a aquellos riesgos que están presentes en el mercado en su conjunto. Es decir, son aquellos riesgos que vienen provocados por factores económicos, monetarios, políticos y/o sociales y que afectan a todo el mercado en su conjunto.

Los riesgos no sistemáticos o también denominados riesgos diversificables o riesgos específicos, son los riesgos que surgen de la incertidumbre que rodea a una empresa por el desarrollo de su negocio, ya sea por las propias circunstancias de la empresa o por las del sector al que pertenezca.

Ejemplos de estos riesgos pueden ser: las pérdidas ocasionadas por un fallo en el proceso de producción, la entrada de un nuevo competidor que haga que las ventas de una empresa caigan, una crisis interna dentro de la empresa, etc.

Si queremos clasificar los riesgos según su origen, debemos diferenciar entre los riesgos externos y los riesgos internos:

  1. Riesgos Externos: Los externos, son aquellos riesgos en los que la organización tiene un control limitado o nulo con respecto a si el riesgo ocurrirá, cuándo ocurrirá y cómo ocurrirá.
    • Ejemplo: los riesgos asociados a un ataque cibernético, los riesgos de un cambio regulatorio o los riesgos asociados a temas de salud internacional o nacional, catástrofes naturales u otros eventos inesperados.
  2. Riesgos Internos: serían aquellos relacionados directamente con la empresa, por ejemplo, los originados por los procesos internos de la producción, la logística, el área comercial o los riesgos laborales relacionados con la salud interna, higiene o seguridad en el lugar de trabajo.

Clasificación riesgos empresariales por su naturaleza.

  1. Riesgo político: Derivado de cualquier circunstancia política del entorno en el que operan las empresas. Dentro de este grupo, encontramos los gubernamentales, legales y extralegales. Los gubernamentales engloban todos aquellos riesgos que provienen de acciones llevadas a cabo por las instituciones, por ejemplo, debido a un cambio de gobierno o a una política comercial concreta.
  2. Riesgo legal: Es el riesgo de introducción de nuevas leyes y regulaciones que afectan a la empresa directa o indirectamente. Aunque es un riesgo inevitable, la empresa debe tener en cuenta esta posibilidad a la hora de plantear su estrategia. 
  3. Riesgo económico: Que son aquellos riesgos asociados a la actividad económica, ya sea de carácter interno o externo. Como, por ejemplo, una caída imprevista en la demanda, entrada de nuevos competidores, cambios en la tecnología que dejarían obsoleta la maquinaria e instalación, entre otros. En general, son todos los acontecimientos imprevisibles en el marco competitivo micro y macroeconómico en el que la empresa desarrolla su actividad.
  4. Riesgos financieros: Hace referencia a la incertidumbre producida en el rendimiento de una inversión, debida a los cambios producidos en el sector en el que se opera, a la imposibilidad de devolución del capital por una de las partes y a la inestabilidad de los mercados financieros. Son todos aquellos relacionados con la gestión financiera de la empresa.
  5. Riesgo de crédito: El riesgo de crédito se define como la posibilidad de incurrir pérdidas si la contrapartida de un contrato/relación incumple sus compromisos financieros según lo establecido en el contrato que los rige. 
  6. Riesgo operacional: el cual viene definido por el Comité de Basilea como “el riesgo de pérdida resultante de procesos internos, personas y sistemas inadecuados o fallidos o eventos externos”.
  7. Riesgos climáticos: Por último, están los riesgos climáticos, tan famosos en la actualidad, que son aquellos riesgos financieros generados por la exposición al cambio climático.