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Crisis Económica Argentina

octubre 22, 2021 Modificado el 23/03/2022 por Idoia G. Munárriz
crisis argentina

¿Cuándo y cómo empezó la crisis económica argentina?

Es difícil decir cuándo comenzó la crisis económica argentina, ya que este país hace casi 100 años se encuentra en crisis. No obstante, muchos historiadores están de acuerdo en que la década de 1930 ha sido un período de grandes cambios para la Argentina. En particular, porque la crisis financiera de octubre de 1929 le pegó muy fuerte al país.

Por desgracia, en aquel período el gobierno y la oligarquía tomaron una decisión poco acertada. En consecuencia, esto arrastró al país hacia repetidas crisis de deuda, conflictos sociales y desaceleración económica por largas décadas. Las mismas estuvieron marcadas por una gran regulación económica en los sectores productivos. Y no hay que olvidarnos de la creación de un banco central no independiente y la deuda desmedida.

La gran caída económica que experimentó el país se puede ver de forma clara a través del decrecimiento del PIB per cápita, que en 1921 era equivalente al de Alemania o Francia. Desde ese entonces, el país ha tenido de forma anual una inflación media del 105%. Al mismo tiempo, en 5 ocasiones el país se vio forzado a cambiar de moneda.

Dentro de las crisis más recientes que Argentina experimentó podemos mencionar la del 2001, y a la crisis que comenzó en el 2019. Esta última crisis fue un suceso en el cual el mercado tuvo una respuesta negativa frente a los resultados de las elecciones presidenciales. Aunque, en definitiva, la economía no se encontraba bien debido a la crisis de deuda que derivó en pedir ayuda financiera al FMI.

Principales Causas de la Crisis Económica Argentina

El déficit fiscal

La principal causa que desató la crisis económica argentina es el déficit fiscal. En otras palabras, el gasto público del Estado ha sido y sigue siendo superiores a los ingresos que percibe el gobierno a través de los impuestos. En vez de dejar de gastar, el Estado aumenta aún más el gasto y no cumple con sus promesas de pago. Sin lugar a dudas, ninguna economía sana gasta más capital del que ingresa. Es por esta razón que Argentina vive una crisis que nunca termina.

Si tuviésemos que citar un ejemplo, en 28 de los últimos 35 años, el gasto total del país ha sido superior a los ingresos fiscales. Esto nos muestra que se ha ignorado un concepto vital para la economía: la restricción presupuestaria. De forma anual, la restricción presupuestaria que afronta el Estado se basa en los ingresos que pueda conseguir durante el año. Y en este punto, los impuestos son la fuente de ingreso más importante.

Desafortunadamente, en la historia de la economía argentina, el estímulo por alcanzar un gasto público mayor a los ingresos tributarios siempre está presente. Por consiguiente, surge el déficit fiscal. Y para cubrirlo, es necesario que el Estado obtenga con rapidez ingresos no tributarios. De este modo, esta acción termina afectando a todo el ámbito económico, en donde se reflejan estos desbalances de una forma radical.

Gobiernos nefastos

Gracias a ideales capitalistas y liberales, en 1895 Argentina se había convertido en el país más rico del mundo. Sin embargo, desde la presidencia de José Félix Uriburu estos principios empezaron a ser desplazados. Sobre todo, durante los años 1932 a 1943, en los que el país estuvo dominado por gobiernos nefastos.

En dicho período entró en vigencia el primer impuesto a los réditos y se originaron entidades que regulaban la producción. Además se pactaron desvíos de comercio que generaron que la adquisición de productos importados fuese mucho más costosa para los argentinos.

Consecuencias económicas y sociales

Cada nuevo gobierno que asume el poder en Argentina, en vez de bajar el gasto y reducir el tamaño y por tanto el gasto del Estado, tan sólo se dedico a aumentar los impuestos. De esta forma genera cada vez menor inversión, más desempleo y por ende aumenta el número de personas pobres. Al mismo tiempo, si el país ya no tiene capacidad de endeudamiento, la otra opción posible por excelencia es imprimir más pesos argentinos de una forma desmesurada, lo cual genera una inflación a niveles alarmantes.

Actualmente, es posible contemplar cómo la economía argentina ha caído en gran medida durante el desventurado año 2020. Las cifras oficiales muestran un retroceso económico del 10%. Una de las caídas más severas en todo el continente, que fue muy pareja con la de Perú, si hacemos a un lado la ruina de Venezuela. Como comparación, durante el colapso que se produjo en el 2002, el declive apenas era un poco más alto: 10.9%. Además, en los últimos meses la inflación ha sido demasiado elevada llegando casi al 40%.

Otra de las consecuencias que deja la crisis económica de Argentina es la devaluación constante de la moneda. De hecho, las reservas del Banco Central no alcanzan ni siquiera los 3.000 millones de dólares. Incluso, más del 40% de los argentinos vive en la pobreza. Todo esto hace que el panorama macroeconómico resulte extremadamente preocupante.