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Bonos verdes

octubre 5, 2022 Modificado el 05/10/2022 por Aitor Munarriz
bonos verdes

Un bono verde es un activo financiero de renta fija, que ofrece un cupón durante un cierto tiempo y que debería ser utilizado para financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, proyectos de mitigación del cambio climático y ambiental.

Estos bonos suelen estar vinculados a activos de transición energética y respaldados por el balance del emisor (por ejemplo, edificios certificados con bajas emisiones de carbono).

Diferencias Bonos Verdes, Sociales y Sostenibles:

Es importante diferenciar los bonos verdes de los bonos sociales y sostenibles. 

  • Los bonos sociales: son instrumentos de renta fija donde los recursos se aplicarán exclusivamente a financiar o refinanciar proyectos sociales nuevos o elegibles y que están alineados con los Principios de los Bonos Sociales (SBP, por sus siglas en inglés, 2018).
  • Los bonos sostenibles: son aquellos bonos que se financian o refinancian una combinación de proyectos verdes y sociales (SBG, 2018). Estos deben estar alineados con los Principios de los Bonos Verdes y de los Bonos Sociales.

La clasificación del uso de los fondos de los bonos verdes, sociales y sostenibles debe determinarse por parte del emisor dependiendo del objetivo principal que tengan los proyectos que desarrollará.

Los bonos sociales y sostenibles van aumentando en volumen, pero aún están lejos de la negociación de los bonos verdes.

Estado del mercado de los bonos verdes

El primer bono verde fue emitido en 2007 por el Banco Europeo de Inversiones y desde entonces el volumen de emisiones de este tipo de bonos ha sido creciente.

En 2013 se emitieron unos 11.200 millones de euros, el triple de lo emitido en el 2012. Como se puede comprobar en el Gráfico 2, este crecimiento no se ha visto menguado en ningún momento, llegando a ser de un 74% entre el 2016 y 2017.

En 2019, las emisiones de bonos verdes en mercados emergentes aumentaron un 21%, llegando a los 52.000 millones de dólares y estando liderado por China, en concreto, la región de Asia Oriental y Pacífico, representó el 81% de este mercado.

Sin tener en cuenta a China, los principales emisores fueron: India, Chile, Polonia, Filipinas, Emiratos Árabes Unidos y Brasil, con emisiones por valor de 18.000 millones de dólares (triplicando la inversión del 2018).

¿Qué empresa Española emitió por primera vez un bono verde?

En España, fue Iberdrola en 2014, quien emitió el primer bono verde, y desde entonces ha logrado situarse como la tercera empresa a nivel mundial por detrás de la francesa Engie y del banco chino ICBC (abril 2019).

Iberdrola, en plena crisis del Covid-19 (abril 2020), realizo una emisión de bonos verdes a 5 años por un importe de 750 millones de euros y un cupón del 0,875%. La demanda multiplicó por ocho la oferta.

En España se colocaron casi 29.000 millones de euros en bonos verdes, sociales y sostenibles en 2021, un 90% más que en 2020, a través de 62 operaciones (un 49% más).

Estas cifras, publicadas por el Observatorio Español de la Financiación Sostenible) corresponden a las colocaciones llevadas a cabo por empresas, entidades financieras y organismos públicos españoles.

Principales empresas emisoras de bonos verdes en España:

El principal emisor español en este mercado fue el Tesoro que en septiembre del 2021 puso en el mercado su primera emisión de bono verde por un importe de 5.000 millones de euros. En segundo lugar, le siguió CaixaBank con más de 3.500 millones de euros.

En el ámbito de las administraciones públicas, las más activas fueron la Comunidad de Madrid y la Junta de Andalucía con 1.500 millones de euros cada una y el Gobierno Vasco y el ICO con 1.000 millones de euros cada uno.

Por su parte, en el ámbito de las empresas privadas y siguiendo a CaixaBank se situaron Iberdrola (2.750 millones de euros), Telefónica (1.750 millones de euros) y Repsol (1.250 millones de euros).

Por su parte, entre las entidades financieras, además de la mencionada CaixaBank, emitieron deuda, entre otras: BBVA, y Santander con 1.000 millones de euros cada una.

Verificación de la condición de bono verde, social o sostenible

Es importante señalar que no es obligatorio tener un certificador externo que indique que los proyectos que se financiarán con los ingresos de la emisión de un bono etiquetado como verde cumplen los requisitos para poder señalar al bono como un bono verde, aunque más del 85% se hacen bajo los principios de los bonos verdes. 

Con el objetivo de dar mayor transparencia y seguridad al mercado de los bonos verdes, sociales y sostenibles se han creado diferentes certificaciones, estándares, guías o principios que están siendo aceptados por los participantes del mercado.

La idea es proporcionar al inversor seguridad en relación con la sostenibilidad de los proyectos que respaldan las emisiones de este tipo de bonos. Los principios más importantes son los elaborados por IMCA (International Capital Market Association), los Principios de los Bonos Verdes y Sociales (GBP y SBP, 2018). A nivel europeo tenemos la Guía EU GBS (Estándar de los Bonos Verdes Europeos)

De esta forma, el inversor tiene la información disponible para poder evaluar el impacto final que tendrá su inversión en este tipo de bonos.  Además, estos principios proporcionan tanto a los emisores, como a los inversores o bancos un proceso que ayuda a clarificar todas las características de los bonos verdes, sociales y sostenibles. 

Ambos principios (GBP, SBP) están formados por cuatro componentes:

  • Uso de los fondos:

Debe estar descrito en la documentación del instrumento financiero. El beneficio ambiental (bonos verdes) y social (bonos sociales) debe ser claro y en el caso que sea posible, debe ser cuantificado por parte del emisor. En ambos principios se recogen los proyectos más comunes, indicando unas categorías de proyectos, aunque no limitan los posibles proyectos a los enumerados en dicha lista. Así, por ejemplo, para el caso de los bonos verdes se incluyen:

  • Eficiencia energética: almacenamiento de energía, redes inteligentes, etc.
  • Prevención y control de contaminación.
  • Energías renovables: producción, transmisión y productos.
  • Gestión sostenible de recursos naturales y aguas residuales.
  • Transporte limpio.
  • Conservación de biodiversidad terrestre y acuática.
  • Adaptación al cambio climático.
  • Adaptación a la economía ecológica.

En el caso de los bonos sociales podemos encontrar entre ejemplos los proyectos destinados a:

  • Infraestructura básica asequible.
  • Acceso a servicios esenciales.
  • Generación de empleo.
  • Seguridad alimentaria.
  • Avances socioeconómicos.

Hay que indicar que los proyectos sociales deben de ir dirigidos a una población objetivo. Algunos ejemplos de este tipo de poblaciones pueden ser las excluidas, marginadas, vulnerables, desempleados, desatendidos o con bajos niveles de educación.

  • Proceso para la evaluación y selección de proyectos

El emisor tanto de los bonos verdes como de los sociales debe siempre informar de forma clara y concisa a los inversores sobre:

  • Los objetivos del proyecto que se llevará a cabo.
  • Como el emisor ha determinado que el proyecto tiene una finalidad identificable dentro de las categorías de los bonos verdes o sociales. 
  • Criterios para identificar y gestionar los posibles riesgos sociales y ambientales a los que se enfrentaría el proyecto.

Gestión de los fondos

Los fondos netos obtenidos de los proyectos deben abonarse en una cuenta, trasladarse a una cartera especifica o ser controlados por el emisor de una forma apropiada. El balance de los fondos netos se debe ajustar periódicamente para que coincida con las asignaciones a los proyectos a desarrollar.

Informes:

Los emisores de los bonos deben tener disponible la información necesaria y actualizada sobre el uso de los fondos de los proyectos.

Esta información debe revisarse anualmente y debe contener una lista y descripción de los proyectos a los que van destinados los fondos de los bonos, así como el impacto que generará (se recomienda usar indicadores cuantitativos cuando sea posible).

Existen guías en relación con la forma de publicación de los informes, incluyendo plantillas sobre el impacto de los proyectos, éstas se pueden adaptar a las particularidades de los emisores y/o proyectos.

Tipos de Bonos Verdes

Hay una gran variedad de bonos que tienen etiqueta verde. Si los clasificamos dependiendo del emisor tendríamos:

  • Bonos Supranacionales, Soberanos y de Agencia (SSA): bonos emitidos por un país, municipio, instituciones financieras internacionales como Banco Mundial y Banco Europeo. Los bonos de agencia se incluyen en esta categoría.
  • Bonos municipales: emitidos por un municipio o región.
  • Bonos corporativos: bono emitido por una entidad corporativa y respaldado por el emisor.

Atendiendo a otras características de la emisión podemos encontrarnos:

  • Bonos proyecto: Deuda emitida con el objetivo de poder financiar una parte o la totalidad de un proyecto, establecido como una entidad jurídica independiente, y con finalidad energética o de infraestructura. Como ejemplo, tenemos los bonos emitidos por el fabricante de Toyota respaldado por préstamos al consumidor para financiar la compra de coches eléctricos e híbridos. 
  • ABS (denominados en español bono de titulización de activos): Bonos que están respaldados por activos financieros. 
  • Bonos Garantizados: Bonos emitidos por instituciones financieras que están garantizados por un conjunto de activos dedicados. Son similares a los ABS, con la diferencia de que estos son emitidos por el banco en lugar de una sociedad.
  • Bono Sukuk o Islámico: Instrumento financiero, en el que el emisor vende certificados, y utiliza los recursos para comprar un activo, del cual será propietario parcialmente el inversor, y el cual obtendrá parte de los ingresos distribuidos. La particularidad de este producto financiero es que debe cumplir la ley Sharia, los activos deben respetar los valores éticos islámicos. 
  • Prestamos Schuldchein: Son préstamos bilaterales, transferibles y con documentación sencilla, que se colocan de forma privada y sin ser admitidas a cotización en un mercado organizado. La cantidad esta entre 20 y 500 millones de euros, con vencimientos entre 2 y 10 años. 
  • Bonos Perpetuos: Aquellos que no tienen fecha de vencimiento. Sin embargo, los emisores fijan una fecha en la cual el bono puede ser redimido (habitualmente entre los 5-7 años). Los primeros bonos verdes perpetuos fueron emitidos por un productor chino, Xinjiang Goldwind en 2016. Aunque en China es donde más se emiten este tipo de bonos, en Francia, Países Bajos y España se han emitido en los últimos años.